domingo, 13 de julio de 2014

Destino

Suerte que te encontré
treinta años de distancia nos separaron.
El hilo del destino
nos juntó esta vez.

Tus ojos negros me desvelan
no puedo dejar de pensar.
Este amor me quema,
consume mi humanidad.

Tu cercanía me hace temblar
y mi pulso acelerar.
Mi corazón volvió a vivir.
Muerto por mucho tiempo
estuvo mi sentir.

No quiero decirlo
la saeta de Eros
te puso en mi camino.

Mi intuición me dice
que estaremos juntos
Nuestro destino está escrito
no para de tejer este hilo.

Tiempo al tiempo
mi juventud se va yendo
Una vida entera te esperé
¿que esperas para amarme?