domingo, 14 de diciembre de 2014

10 conductas autodestructivas

Comparados con la mayoría de los animales, los humanos tenemos conductas autodestructivas que hacemos a pesar de que sabemos lo nocivas que son. Aquí traemos el listado de las 10 conductas más nocivas, que demuestren que pese a ser una especie inteligente, también podemos dañarnos:

1. Mentimos: Nadie sabe bien a bien por que lo hacemos, pero estudios han encontrado que se relaciona con profundos factores psicológicos, como la autoestima. Un estudio de la Universidad de Massachusetts encontró que en cuanto una persona siente que su autoestima es amenazada inmediatamente empieza a mentir como mecanismo para levantarla. Y al parecer nos sentimos mal muy a menudo, porque según el mismo estudio en una plática de 10 minutos, 60% de lo que decimos es mentira.

2. Anhelamos la violencia: La presencia de guerras, asesinatos y otros actos violentos desde los comienzos de la civilización han llevado a científicos a concluir que los seres humanos anhelamos la violencia y que al ejercerla se liberan mecanismos de recompensa en el cerebro, lo que la hace tan placentera. Un estudio de la Universidad de Vanderbilt concluyó que en la prehistoria era necesaria para expandir los territorios y tener acceso a los alimentos y parejas para la reproducción, por lo que la evolución hizo su trabajo para que no nos pesara e incluso la disfrutáramos.

3. Robamos: Generalmente el robo está motivado por la necesidad, pero los cleptómanos lo hacen por pura adrenalina, es decir por la emoción excitante que sienten al hacerlo. Pero no tienes que serlo para hacerlo, un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minesota encontraron que en 43 mil personas 11% admitió haber robado algo de una tienda la menos una vez sólo por que sí.

4. Somos tramposos: Aunque nos enseñan y solemos aceptar a la honestidad como una virtud, una de cada 5 personas piensan que hacer trampa al pagar impuestos es aceptable y no tiene que ver con la moral, segun un estudio del Pew Research Center. En la misma investigación 10% aseguraba que tampoco era un problema engañar a la pareja. Además con doble moral, pues las más tramposas son aquellas personas que alardean de sus altos valores morales, quienes además justifican con una retórica retorcida que su engaño se justifica éticamente.

5. Sabemos que esta mal y lo seguimos haciendo: Quizá sería más fácil si no fueramos una especie que se aferra a los hábitos, pero lo hacemos y si son malos nos enganchamos más, como fumar, beber, comer mal y desvelarnos o no hacer ejercicio. Un estudio de la Universidad de Alberta encontró que nuestra justificación es que las personas tendemos a pensar en el aquí y el ahora y no proyectamos nuestra vida a futuro. Además tenemos una necesidad inmensa por que nos acepten en algún círculo social, no comprendemos la naturaleza del riesgo, somo individualistas y no creemos que nada malo nos llegue a pasar...

6. Bullying o acoso: Más de la mitad de los estudiantes de primaria han sido acosados por otros compañeros y los niños que ejercen el bullying en la escuela suelen hacerlo en casa con sus hermanos lo que hace una cadena interminable de violencia. Además se extiende a las oficinas, un estudio encontró que 30% de los oficinistas en Estados Unidos padecen de bullying laboral por otros compañeros, e incluso, por su propio jefe. Lo malo es que en cuanto comienza tiende a ponerse peor.

7. Cirugías plásticas: Claro que es decisión de cada quien, pero ¿por qué someternos a una intervención quirúrgica si no hay justificación médica? la belleza es una tema que se define en gran parte por la cultura, los humanos nos hemos cortado, deformado, perforado y tatuado desde que comenzamos a agruparnos, y aunque es trivial, el peso de la belleza es tal que estudios han demostrado que contar con un vendedor atractivo incrementa los ingresos pues captan más la atención y quienes son delgados son contratados y promovidos más rápido que los demás.

8. Nos estresamos: Las consecuencias de padecerla son desde dolores de espalda, hasta cánceres y la muerte...pero nos seguimos estresando, la causa no se tiene bien definida pero hoy día se sabe que las dinámicas laborales y el vivir en megalópolis lo desencadenan. Lo que si sabemos es que si duermes bien y haces ejercicio tus niveles de cortisona, la hormona del estres, bajará.

9. Adicción al juego o ludopatía: Jugar nos hace sentir placer, pero apostar nos da mayor gozo, el problema es que cuando comenzamos a perder se desencadenan reacciones irracionales que nos obligan a seguir apostando, y si perdemos los niveles de frustración se incrementan y nos encadenamos en ello... ¿por qué lo hacemos? el cerebro suele tener la culpa con estos neurotransmisores...pero él también tiene la respuesta si nos detenemos y pensamos...

10. Chismeamos: Aunque no nos gusta que nos lo hagan, cuando nosotros juzgamos y hablamos de otras personas no reparamos en el daño que se puede hacer. Un estudio de la Universidad de Oxford encontró que el chisme establece los límites del grupo y aumenta la autoestima. No importa si lo que se dice es verdad o no, lo que importa es el lazo que el chisme puede forjar, a menudo a expensas de un tercero. "Cuando dos personas comparten una aversión por otra persona, los chismes los acerca", concluyó Jennifer Bosson, profesora de psicología en la Universidad del Sur de Florida.