martes, 16 de diciembre de 2014

Cómo ser tu propio jefe y no morir en el intento


Las ventajas de encarar y llevar adelante un proyecto personal son muchas. Entre ellas, por ejemplo, la independencia, poder acomodar el ritmo de trabajo a nuestra conveniencia y que la mayor parte de las ganancias queden en nuestro bolsillo. Sin embargo, ser el propio jefe implica muchos esfuerzos, que si no los tenemos bien claro podría llevarnos a la quiebra.
En esta nota te revelamos las claves para ser productiva y lograr con éxito tus objetivos. Presta atención a estos 7 consejos:
1. Abandonar la zona de confort: así como no hay nadie que imponga sus pautas, nos controle los horarios y decida si aumentarnos el sueldo o no; crear nuestro propio negocio implica un riesgo. Por eso, es importante saber bien lo que deseamos y animarnos a concretarlo, pensando en que no será fácil. No debemos desanimarnos; por lo general, al principio hay que poner energía y dinero extra, hasta que comienza a dar sus frutos.
2. Organizadas, mejor: es el ABC de cualquier trabajo. Una buena forma de no estancarse es respetar las mismas reglas que impondría cualquier empresa: amplitud horaria, recreos especificados, papeles bien ordenados, cuentas claras y, en caso de no poder cumplir con cierta labor un día (por una cita médica, un evento, etcétera), hay que hacer un esfuerzo extra en otro momento. No es bueno acumular las tareas.
3. Un rincón especial: así como necesitamos nuestro propio espacio en una oficina, hay que generarlo en cualquier otro sitio, incluso, en el hogar. Pero es indispensable que tengamos allí todos los elementos necesarios para trabajar y separarlo del espacio para vivir. No es recomendable llevar la computadora a la cama.
4. Fijarse metas: cumplir objetivos es una guía para saber hacia dónde ir y hasta dónde deseamos llegar. Resulta muy útil anotarlas e ir tildándolas a medida que las vamos logrando. Pero un consejo fundamental es dividir las metas en tramos cortos para que no parezcan imposibles de alcanzar.
5. Capacitarse: todo cambia y el mundo se renueva. Una buena forma de mantenerte al corriente de lo que sucede a tu alrededor y en el rubro de tu negocio, es continuar capacitándote para no quedar en desventaja respecto de la competencia.
6. En el banco: abre una cuenta especial para los ingresos de tu empresa, así podrás separar lo que precisas para el negocio de lo que quedará para tus ganancias.
7. Relaciones públicas: así como hay personas que lo hacen naturalmente, esta es una de las partes que no le agrada a la mayoría de la gente. Sin embargo, es fundamental hacer contactos nuevos y tener los anteriores al día para que nadie se olvide de tu existencia. Tómate un tiempo especial para hacer llamados telefónicos, publicar en las redes sociales y visitar clientes.