lunes, 15 de diciembre de 2014

Dime cómo es tu madre...y te diré cómo eres.


He encontrado esta sencilla lista de "tipos" de madre y me ha parecido muy interesante ver como la personalidad de la madre puede influir tanto en la vida de la hija.
La controladora
La estrecha unión entre madre e hija no dura toda la vida, aunque hay progenitoras que desearían eternizar el instante en que arrullan a su criatura. No se dan cuenta de que la hija, ya adulta, lucha por moverse.
ASÍ ACTÚA LA MADRE
Agobia a su hija con reglas estrictas ("así ha sido siempre..." o "qué dirán los vecinos...") que sólo tienen sentido para ella.
Asegura que sólo le preocupa el bienestar de su hija, pero consigue trasladarle todos sus miedos.
Da la imagen de mujer segura, pero vive en un continuo temor.
Es una mujer triste e infeliz con la que resulta imposible razonar.
ASÍ SE COMPORTA LA HIJA
Siente que no puede existir sin su madre. Tiene miedos irracionales.
Cuando está sola, se cuestiona su conducta, ("¿iré muy pintada?").
Está abocada a padecer depresiones.
Habla por boca de su madre.
CONSEJOS DE LA PSICÓLOGA
La hija se siente insegura y se convence de que todo va bien, cuando en realidad su vida no funciona porque no la maneja ella. Para que cambie, tiene que centrarse en el presente, el pasado no se puede cambiar. Debe dejar de actuar con el piloto automático y de sentir lástima de sí misma.
La manipuladora
Es la madre que se apropia de todos los éxitos de su hija como si fueran suyos. Con ella, ninguna información es privada, nada está a salvo ya que todo es exhibido para ser evaluado por los demás. Nunca valora a su hija por lo que hace, sino para satisfacer su necesidad de atención.
ASÍ ACTÚA LA MADRE
No permite desarrollar a su hija una autoestima sana con la que hacer frente a la vida.
Depende imperiosamente de lo que piensan los demás.
Quiere que su hija sea la mejor, la más lista, la más guapa...
Recurre a frases como: "Ya verás cuando le diga a tu tía lo que has hecho".
ASÍ SE COMPORTA LA HIJA
Desea que la quiera todo el mundo y actúa para agradar constantemente a los demás.
Suele ser una mujer muy ajetreada. Con ese no parar, trata de esconder su carácter indeciso.
Ha crecido intentando impresionar a los demás y negando aspectos de su propia personalidad.
No se atreve a confiar en sus propias emociones y ha desarrollado una imagen falsa de sí misma.
Suele ser una adulta sumisa que tolera cualquier tipo de explotación.
CONSEJOS DE LA PSICÓLOGA
Tenemos una voz interior que nos dice lo que no debemos hacer. En este caso, y más que nunca, hay que escucharla. Probablemente nos dirá que ninguna decisión de la vida es tan importante o definitiva como para angustiarnos por ella. No debemos buscar sustitutos de la madre que nos amparen. Y no se debe dar a la madre ninguna información que no sea capaz de manejar apropiadamente.
La absorbente
Es aquella que engulle a su hija, necesita conocer todos y cada uno de los detalles de su vida. Día a día impide que su niña haga cosas sola. Necesita estar ligada a ella porque se siente incompleta.
ASÍ ACTÚA LA MADRE
Su sobre protección convierte a su hija en una persona temerosa.
No tiene respeto por las fronteras físicas ni emocionales de su hija.
Pretende empujarla hacia hombres que ella pueda controlar..
Parece tener muchas ventajas porque siempre está allí donde su hija puede necesitarla, pero sólo da su apoyo incondicional cuando la hija se muestra sumisa.
ASÍ SE COMPORTA LA HIJA
Tiende a estar dominada por las necesidades de los demás: pareja, amigos, jefes...
No está acostumbrada a verse como una persona adulta.
Suele pensar que su madre es capaz de ver lo que ella no ve.
Celebra las similitudes entre su vida y las de su madre.
Proclama a todo el mundo lo mucho que quiere a su madre, pero no es cierto.
En algunos casos, estas hijas intentan rebelarse y, para ello, lleva una vida de lo más irresponsable.
CONSEJOS DE LA PSICÓLOGA
No debe vivir pendiente de que su madre acepte o no sus decisiones. De hecho, aunque ésta intente desanimarla en alguno de sus proyectos, es bueno que tenga iniciativas y las asuma. Tampoco debe caer en el error de consolar a la madre, porque la herida es la hija quien, además, no ha de sentirse culpable por abrir fronteras en su vida que excluyan a la madre.
La creadora de culpas
Asegura sentirse menospreciada y sola, pero lo cierto es que consigue que todo el mundo esté pendiente de sus continuas necesidades y diversos caprichos.
ASÍ ACTÚA LA MADRE
Se compadece de sí misma para buscar la lástima en los demás. Le encanta ser el centro de atención.
Considera que se ha sacrificado tanto por su hija, que anima a ésta a renunciar a su propia identidad.
Siempre le duele algo, le gusta que estén pendiente de ella.
Si no se está con ella, se está contra ella.
Se hace pasar por la víctima y deja a su hija el papel de la mala de la película.
ASÍ SE COMPORTA LA HIJA
Con frecuencia se siente culpable hasta de ser feliz.
Tiene la oscura necesidad de estar a su lado, cuidándola.
Suele pensar cosas del estilo de: "Si yo no hubiera sido egoísta, esto no hubiera sucedido".
Siempre cree que debe hacer algo más para contentarla.
CONSEJOS DE LA PSICÓLOGA
Habría que recordar a la madre que llene su vida y que deje de vivir a través de su hija. Ésta, por su parte, debe evitar ver a la madre como una víctima, pues sabe protegerse. Tiene que enfrentarse al complejo de culpa y actuar a pesar de él. Y ha de potenciar las facetas de su vida sobre las que sí ejerce control.
"Cuando una madre tiene una de estas personalidades se hace difícil la convivencia, sobre todo en el momento que creces y ya no es dueña de ti, ya no puede mandarte o castigarte cuando haces algo mal, muchas madres no soportan esta idea y se empeñan en seguir tratándote como cuando tenías 15 años. Desde mi punto de vista la imposibilidad de independizarse de los jóvenes es la que lleva a muchos a tener mala relación con sus padres. No poder comprarte un piso hasta los veintitantos provoca que los padres no se den cuenta de los cambios, los hijos a los 20 años ya no son niños , deben tener su propia vida, sin imposiciones, sin críticas, y deberían poder hacer lo que ellos crean aunque se equivoquen.
"Que una madre tenga una de esas personalidades es malo pero cuando se reunen más de una....ya se hace insoportable. Mi madre tiene parte de las cuatro, es controladora al máximo, ella tiene que dirigir todo porque siempre tiene razón y los demás somos tontos, siempre ha dicho lo fantásticas que son sus hijas a los demás, pero en casa la cosa cambia..., nos manipula a todos, se hace la víctima cuando se le lleva la contraria, quiere saberlo todo sobre mi y sin embargo es la que menos me conoce, ya que tergiversa lo que digo a su antojo y acaba usándolo contra mí,no respeta para nada mi espacio, espía mi habitación, entra y la organiza a su manera, porque según ella soy muy desordenada. Pero por supuesto es ella la que se siente despreciada por nosotros, no la queremos, no queremos estar con ella,...y yo me pregunto...¿quién quiere estar con una persona que se dedica a criticarte continuamente?