miércoles, 10 de diciembre de 2014

EL TERCER OJO


Imagine que usted pudiera ver… más allá de lo que todo el mundo ve. Imagine que usted pudiese percibir… una dimensión invisible del Universo. ¿Eso sería mágico, no es cierto?Pues bien, esa es exactamente la función de nuestro « tercer ojo », llamado igualmente « ojo interior » u « ojo del alma ».El tercer ojo, un poder oculto en nosotros
El tercer ojo representa el ojo del conocimiento, de la espiritualidad.Presente sobre todo en la tradición y en la cultura hindú, su existencia y su papel son reconocidos hoy en casi todas las culturas del mundo.
¿Dónde se encuentra exactamente?
Está localizado a nivel del « sexto chakra », en la frente, entre las cejas. En India, las divinidades y los santos son representados frecuentemente con este tercer ojo: es la marca redonda que usted ve sobre su frente, entre sus ojos.
En cuanto a nosotros, por mucho que escrutemos nuestro rostro en el espejo, no veremos el tercer ojo. Este es invisible y debe ser entendido más como una metáfora, como un símbolo del poder de nuestra mente abriéndose al mundo.
El tercer ojo abre en efecto la puerta hacia una percepción extremadamente aguda, incluso hacia una visión mística del mundo en el que vivimos..
En las antiguas escrituras hindúes, un ser humano es definido como si fuera « una ciudad de 10 puertas »: nueve puertas que conducen al mundo de los sentidos (los ojos, las narices, las orejas, la boca, la uretra, el ano) y luego la décima puerta –nuestro tercer ojo, que conduce hacia el mundo interior.
Pero para comprender verdaderamente lo que representa el 3er Ojo, debemos ante todo conocer los
 « chakra », esos centros de energía que gobiernan nuestro cuerpo y nuestra mente.

Los Chakra, esos sorprendentes centros de energía
En la cultura tibetana e india, los « chakra » designan centros de energía vital (chakra significa en sánscrito « rueda »). Ellos transmiten nuestra energía vital (o energía absoluta), que tiene también el nombre de « praná ».
Todos tenemos en nosotros miles de vasos energéticos – Los « meridianos ». Ellos recorren nuestro cuerpo, un poco como las venas, salvo que no hacen circular sangre, sino energía vital. Gracias a esta “red”, la energía es distribuida hacia todos los órganos del cuerpo.
En cada cruce de varios vasos de energía se crea una acumulación de energía que forma un « chakra ».
El cuerpo humano cuenta pues con muchos chakras – varios miles - pero los principales son de número 7. Se sitúan a lo largo de la columna vertebral y están simbolizados por los siete colores del arco iris.
Cada chakra está conectado a la red de energía vital del cuerpo, pero también está conectado a ciertas dimensiones psicológicas y espirituales de nuestro ser.

¿Cómo funcionan los chakras?
Los chakras captan la energía vital de nuestro entorno, del Universo entero y la transforman en frecuencias necesarias para nuestro cuerpo físico y espiritual. Al mismo tiempo, los chakras difunden igualmente la energía a nuestro alrededor.
Podemos decir así que los chakras representan todo un sistema energético que asegura el intercambio, la comunicación entre nuestro ser profundo y el mundo exterior.
Se pueden imaginar los chakras como ruedas, en movimiento circular permanente. De hecho, hacen circular la energía, y no pueden pues ser estáticos.
Cada día, en cada instante de nuestra existencia, les chakras se modifican, se transforman, mientras hacen de espejo de nuestra salud física, de nuestro estado psicológico y de los acontecimientos que atravesamos.
Un acontecimiento negativo, por ejemplo, o un sufrimiento se refleja siempre en el chakra correspondiente. Este entra a continuación en resonancia con toda nuestra red energética.

Los 7 chakras y sus cometidos específicos

El 1er chakra:
Llamado también « chakra de la raíz », corresponde al Elemento Tierra, a la materia. Situado a nivel del perineo y del coxis, está vinculado al metabolismo, al sistema linfático y a la vejiga. Pero igualmente está vinculado a nuestro instinto de supervivencia, a nuestro lado « pies en la tierra », a nuestra capacidad de administrar la vida cotidiana de manera equilibrada, sobre todo en lo que concierne al aspecto material, al dinero, etc.


El 2º chakra:
Este es el chakra « Hara », situado entre el ombligo y el pubis, vinculado al elemento Agua. Está vinculado con los riñones, con el aparato reproductor, los intestinos y el sistema inmunitario. Rige la sexualidad y la actividad hormonal pero es también la sede de nuestra identidad profunda, porque está estrechamente ligado a la intuición.


El 3er chakra:
Este es el « chakra solar », situado a nivel del plexo y vinculado al páncreas. Tiene una acción sobre el hígado y la vesícula biliar así como sobre el sistema digestivo (el estómago). Está vinculado al elemento Fuego y administra las emociones, la confianza propia, nuestro brillo social, nuestra capacidad para asumir nuestros papeles y para tomar nuestro puesto.


El 4º chakra:
Es el « chakra del corazón », situado en el centro del pecho y vinculado al elemento Aire. Está relacionado con el corazón, el sistema circulatorio, los pulmones y el timo. También es la sede del « amor » tal como puede ser alcanzado cuando conseguimos liberarnos de nuestras emociones mal administradas y entonces podemos vivir plenamente un amor incondicional de la vida, de los otros y el Universo entero.


El 5º chakra:
Este es el « chakra de la garganta », situado a nivel de la garganta y sede de la comunicación. Es el centro del sistema respiratorio, en vínculo con el funcionamiento de la glándula tiroides, la nariz, las orejas, la boca, el cuello. Favorece la comunicación por la palabra, pero también la expresión artística, la creatividad. Está vinculado igualmente con la audición y nos impulsa a prestar atención a nuestro guía interior, verdadero tesoro d informaciones en un plano sutil.

El 6º chakra:
Llegamos al 6º chakra, el « chakra frontal », denominado también Ajna o Tercer Ojo del Conocimiento, situado entre las cejas. Está vinculado a los ojos y al sistema nervioso y representa la sede de la consciencia y de la intuición divina. Su misión consiste en ponernos en conexión con una dimensión invisible de la creación universal, son una sabiduría divina. Si este chakra funciona bien, favorece una mente clara, acciones orientadas positivamente y gran intuición.

El 7º chakra:
Este es el « chakra coronal » o « chakra del cielo », situado en el vértice de la cabeza. Está en vinculación con la glándula pineal (epífisis) y tiene una importante acción sobre la circulación de la energía en el cuerpo y en las actividades intelectuales, la concentración y la memoria. Es la sede de la realización del ser humano y el chakra supremo, que nos hace acceder a una consciencia universal divina.


El 6º chakra, « El Ojo del Conocimiento »
Veamos más de cerca el papel de este 3er Ojo. Situado en la frente, entre las dos cejas, es llamado « tercer ojo » o incluso « ojo del conocimiento ». Está simbolizado por el color azul índigo.
El tercer ojo representa la percepción, la intuición y la dualidad: la dualidad masculina/femenina necesaria para cada uno de nosotros, pero también la dualidad mundo material/mundo espiritual.
El Ojo del Conocimiento tiene bien puesto su nombre: está vinculado a nuestro conocimiento o más bien, a nuestra capacidad para transformar en « conocimiento » los mensajes que recibimos del exterior…Es de él de quien depende especialmente nuestra capacidad para fructificar la experiencia adquirida. Es el responsable también de nuestro discernimiento, y de nuestra facultad para tomar decisiones justas.
Cuando este chakra está en desarmonía (en otras palabras, cuando su funcionamiento está perturbado), la balanza energética global de nuestro cuerpo y de nuestra mente lo padece. Principalmente, la polaridad lunar (femenina) y la solar (masculina) se encuentran desequilibradas.
En contrapartida, cuando este chakra tiene un funcionamiento armonioso, este equilibrio está perfectamente establecido. De ello resulta un estado de equilibrio positivo – negativo, masculino – femenino, y eso es esencial para nuestra vida.
Si este chakra se llama « Ojo del Conocimiento », es también porque él nos da en efecto unconocimiento superior de nuestra existencia.
El añade a nuestros 5 sentidos un sentido suplementario - un sentido que no es como los demás.Nosotros podemos decir que nuestros 5 sentidos nos transmiten sensaciones (por el oído, la vista, etc.), pero es este nuestro tercer ojo el que asegura la capacidad de dar un significado a esas sensaciones. Es él quien « sintetiza » los mensajes que recibimos.
Así, el tercer ojo da un sentido (más o menos profundo, según cada uno) a lo que percibimos, nos permite interpretar y comprender las informaciones, los mensajes que nos llegan en cada instante del universo que nos rodea, por la vía de la intuición.

¿Cómo utilizar nuestro tercer ojo?
Todos nosotros nacemos con nuestros 5 sentidos, y nuestro « tercer ojo » nos es dado, también, en el nacimiento. Por el contrario, su utilización requiere un cierto aprendizaje.
Es una « herramienta » que la mayor parte de la gente no conoce, pero puede ser descubierta y desarrollada cada día, a todas las edades.
El tercer ojo es la sede de la toma de consciencia de nuestra existencia y de todo lo que nos rodea. Por eso:
Nosotros oímos, ¿pero comprendemos siempre lo que nuestros oídos nos transmiten?Nosotros miramos, ¿pero comprendemos siempre todo lo que vemos?Cuando miramos una manzana, por ejemplo, la mayor parte del tiempo vemos… una manzana. Es roja, verde, podemos comerla o no.
Pero cuando el Tercer Ojo interviene, vemos, más allá de la manzana, la perfección de su forma, la magia de sus colores que la naturaleza ha empleado tanto tiempo para elaborar, la perfecta disposición en estrella de las pepitas en el interior de la manzana, el sabor que nace casi inexplicablemente, a partir de la nada, y que se ofrece a nosotros para alimentarnos, etc.
¿Pero cuántas veces nos tomamos el tiempo para preguntarnos « Qué se oculta detrás de este objeto que yo miro? » o más aún,« ¿Qué mensaje secreto nos transmite el canto de ese pájaro surgido de ninguna parte? » o« ¿Qué sufrimiento se oculta detrás de las palabras en apariencia tan banales de este amigo? »
Cuando usted deja al Tercer Ojo abrirse al mundo que le rodea, puede descubrir aspectos totalmente nuevos, que quizás nunca habría podido suponer.

« La apertura del 3er Ojo »
Nosotros sabemos que hay un mundo visible, constituido por todo lo que podemos ver y oír a nuestro alrededor, pero también un mundo invisible, que puede volvérsenos accesible en ciertas circunstancias, gracias a nuestro Tercer Ojo.
Abrir el Tercer Ojo significa tener la capacidad de ver las cosas en su dimensión espiritual. Aquellos que conocen los secretos del Tercer Ojo logran, por ejemplo, ver el « Aura » de las personas que les rodean (como seguramente ya sabe, el Aura es un envoltorio energético invisible que rodea cada ser vivo).
Algunos consiguen incluso ver espíritus, seres de luz, etc. Para llegar a tales « visiones », es preciso pasar por largos entrenamientos y tener ciertas capacidades sensoriales.
¡Pero lo que la mayor parte de la gente no sabe es que… todos nosotros utilizamos nuestro tercer ojo, todos los días, sin saberlo!
De hecho, el tercer ojo es un chakra, como hemos visto precedentemente.Mucha gente habla de « chakras cerrados » o de « chakras abiertos », pero usted debe saber que un chakra no puede nunca estar completamente cerrado.Por todo el tiempo que permanezcamos vivos, nuestros chakras están abiertos. A veces pueden estar disminuidos, ralentizados, pero nunca completamente cerrados e inactivos.
Como todos los otros chakras, nuestro Tercer Ojo es un emisor – receptor de energías y de informaciones. El recibe y distribuye mensajes sutiles y fuerzas energéticas a nuestro cuerpo. La mayor parte del tiempo, se manifiesta por medio de nuestra intuición.
Pero cuando su funcionamiento está especialmente estimulado, como es el caso en ciertas personas, permite ciertas visiones que transgreden la realidad y empujan a una elevación de la conciencia.

Ejercicios que favorecen la apertura del tercer ojo
El simple hecho de tomar consciencia de su tercer ojo estimula su funcionamiento.
Pero si usted quiere ir aún más lejos, puede practicar ciertos ejercicios que favorecen más la apertura del tercer ojo. De este modo:
- En una postura confortable, en posición sentada o estirada, concéntrese en su 6º chakra frontal. Respire profundamente. Imagine que usted respira por ese chakra, o más bien que siente el movimiento de energía que entra en el chakra con la inspiración, y que sale cuando usted espira.
- Imagine esta energía como una luz de color blanco o dorado, que proviene de la inmensa energía vital presente en el universo que le rodea. Continúe respirando así durante 3 a 10 minutos.
- Este ejercicio está destinado a hacer circular conscientemente la energía en el tercer ojo y para hacerle a usted más sensible a su percepción.
- Para volver más agradable y eficaz este ejercicio, piense en hacerse acompañar por una música suave, que le evoque los espacios infinitos del Universo, o la noche estrellada de un azul profundo. Una música aérea o cósmica, que acompaña a menudo los momentos de meditación, es la más adecuada.


Conclusión:
Nuestra época moderna nos incita a querer llevar siempre más lejos los límites del conocimiento y de los descubrimientos. Pero nos olvidamos a menudo que es en nuestro propio interior donde se ocultan los descubrimientos más fascinantes.
El tercer ojo forma parte de ellos, y nos restan ciertamente muchas cosas que aprender sobre esta misteriosa herramienta que nos pone en conexión con la energía universal.