jueves, 11 de diciembre de 2014

La pobreza no existe



« ¡Usted no puede resolver sus problemas con la mentalidad que los ha creado! » Albert Einstein

Contrariamente a lo que piensan muchas personas, la pobreza no existe. No voy a ir por las ramas para anunciarle esta primera verdad porque esta es la causa de su difícil situación actual. Quiero decir que, aunque usted no sea pobre, una parte, sino la mayor parte de sus problemas proceden del hecho de que usted cree que la pobreza existe. Le explico a continuación lo que esto quiere decir y cómo salir de esa visión insatisfactoria con unos pocos y simples consejos.

Evidentemente, usted me va a decir: « ¿Tara, qué me está diciendo? ¡Mire lo que sucede en el mundo! Por todas partes hay gente que muere de hambre, existen montones de países pobres. ¡La pobreza existe! ¡Basta con ver la televisión, leer los periódicos o escuchar la radio! »

¡Y usted tiene razón!

La diferencia entre la pobreza padecida y la pobreza ilusoria

¡En efecto, como me diría si nos encontrásemos, existen numerosas personas y, esta es sin duda la mayoría de la población mundial que, viven en condiciones miserables, mueren de hambre, de enfermedad, o apenas tienen de qué vivir!

Yo no lo discuto. Sería difícil negar la evidencia pero es preciso diferenciar entre la pobreza padecida y la pobreza ilusoria que, yo denomino pobreza por ignorancia.

Lo que quiero decir por « pobreza padecida » es la condición miserable, aquella que afecta a las gentes que viven en los países pobres. Estos padecen la pobreza con pocas posibilidades de superarla. A causa de la malnutrición principalmente, su principal preocupación es alimentarse, ellos y sus familias, cotidianamente. Este es, aparentemente, su único horizonte.

Y no hablo de todas las personas que mueren en las catástrofes naturales, en las guerras, en las epidemias. Usted habrá comprendido que por « pobreza padecida », quiero decir por las circunstancias involuntarias exteriores que hacen que, miles de personas sean arrastradas cotidianamente a la muerte o viven en condiciones miserables.

¿Una pobreza verdaderamente padecida?

Pese a estas constataciones que nadie puede negar, yo le haría dos preguntas. La primera: « ¿Estas catástrofes en esos países salvan a los ricos? La segunda es: « ¿Si la gente rica muere también en las catástrofes, los seísmos, las epidemias… esto quiere decir que, en esos países también hay gente rica? ».

¡La riqueza nunca ha impedido tener problemas, divorciarse, escapar a la enfermedad, sufrir momentos difíciles ni morir! Es verdad que, el hecho de tener dinero permite facilitar la vida pero no impide padecer las mismas consecuencias que los pobres, desde el punto de vista de las catástrofes, de las epidemias y de la salida final: la muerte. Como dice el refrán: « ¡Ni el más rico de los hombres se lleva nada a su tumba! ». ¡Lo deja todo aquí abajo!

¡El rico es a menudo un antiguo pobre!

Incluso en los países más desheredados del mundo, se encuentran siempre personas ricas y que viven en condiciones confortables.

Usted puede replicar: « ¡Esto es normal porque por todas partes hay gente que se aprovecha de los demás y se enriquecen con su esfuerzo! » ¡Y una vez más, usted tiene razón!

Del mismo modo que no se puede negar la existencia de la miseria padecida, no se puede pretender que no hay en el mundo ciertos tristes individuos que explotan a los demás y ganan mucho dinero aprovechándose de otros. ¡Pero esto no debe hacer olvidar que numerosos ricos no son así y que, frecuentemente, han ganado honestamente su dinero y tienen derecho a disfrutarlo! El rico no es forzosamente un aprovechado y a menudo, ha trabajo duro para ganarse la vida. ¿Además, quién, a parte de los ricos, podría venir en ayuda de los pobres y de los más disminuidos?

¡Conviértase usted también en una persona rica!

En cualquier lugar del mundo existen numerosas personas que, originarias de países pobres, se han vuelto ricas incluso habiendo padecido condiciones de vida difíciles y salidos de medios desfavorecidos.

¡Sin ir necesariamente a países lejanos, usted encontrará aquí mismo numerosos ejemplos de pobres convertidos en ricos! ¿Entonces, qué es lo que hace la diferencia entre las dos condiciones y cómo se opera el paso de un estado de dificultad económica al del desahogo económico?

Todo depende de su estado de ánimo y sobre todo, de la utilización de sus recursos interiores. ¡Sobre todo no busque fuera de usted lo que todavía no tiene! El potencial de su subconsciente es la verdadera fuente de su felicidad, la más capaz de ayudarle.

Si esto no le basta para saber cómo cambiar, se va a beneficiar ahora de ciertos consejos que le permitirán acceder por fin a la riqueza material.

He aquí la clave de la riqueza

Una vez que usted haya admitido que la riqueza está en el interior de su mente y empiece a extraer de sus recursos mentales las soluciones a sus problemas, será preciso, a continuación, que usted genere una oleada continua de pensamientos de prosperidad, de riqueza y de felicidad.

Está claro que puede generarlos en los terrenos que le interesan y para sus fines personales. También se aconseja, antes de pasar a esta fase (o si tiene problemas para materializar sus proyectos), empezar por pensamientos generales de felicidad, de prosperidad y de riqueza sin concretar el tema con precisión.

El simple hecho de repetir periódicamente ”yo quiero conocer la prosperidad, la felicidad material y la riqueza”, posee virtudes mágicas. Este proceso cambia su mente de una forma irremediable y genera ideas que atraerán la riqueza a usted como un imán.


Su imán de la riqueza

Así, incluso las ideas generales de riqueza, de desahogo económico y de prosperidad se revelan eficaces. Usted no podrá darse cuenta mientras no lo haya probado.
¡A usted le toca juzgar ahora! Hay en usted una inteligencia infinita que responderá a sus peticiones si las solicita con fe y creencia en ella. Le será favorable si usted no duda de ella pero también, si elimina de su mente la idea de que la pobreza existe.

¡La pobreza no existe!

Mientras que permanezca en su mente la idea según la cual, la pobreza existe, usted no podrá acceder más que de forma penosa, difícil, incluso nunca, a la verdadera riqueza interior y exterior.