miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los 10 mandamientos de tu economía

Las mujeres tenemos mala fama en cuanto al manejo de nuestra economía personal se refiere. Con cierta animosidad, ellos, los hombres, han echado a correr la idea de que gastamos descontroladamente, que solemos hacer de goma la tarjeta de crédito, y otros sinsentidos. Sin embargo, soy de las que cree que solo se trata de un prejuicio de género (alentado por siglos de control unilateral de las billeteras), y que más allá de las creencias populares, las mujeres somos excelentes administradoras del dinero propio y familiar. También del ajeno. Lo que no quita que, como a cualquiera, de vez en cuando, se nos escape la tortuga…
Expertas en economía doméstica, lo sé, estamos listas para dar cátedra. Pero nunca está de más repasar “esas trampitas” que suelen ponernos por delante las caóticas coyunturas latinoamericanas . En el libro “Economía $O$”, la periodista argentina Virginia Porcella, esbozó un manual de autoayuda para aquellas que aún no se sienten seguras a la hora de administrar recursos. A continuación, los “10 mandamientos de tus cuentas personales”:
1- Si no sabemos en qué se va el dinero será imposible que lo retengamos.
2- La tarjeta de crédito no es un sustituto del dinero, es un intermediario. Su utilización implica tomar una deuda, cuanto mayor el plazo, mayor su costo. Como su nombre lo indica, es un crédito, no una extensión de nuestros ingresos.
3- Si vivimos en el caos económico tenemos que seguir tres pasos: lo primero es ahorrar para sacarnos de encima la deuda. Lo segundo es ajustar para empezar a ahorrar. Y lo tercero es invertir esos ahorros.
4- Endeudarse para pagar una deuda anterior, es un error. No suele haber nada bueno en reemplazar deuda vieja por nueva. Por el contrario, el resultado suele ser que tenemos más deuda y por más tiempo.
5- Las compras inteligentes se hacen con la cabeza y el bolsillo, no con el corazón y la emoción.
6- Consumir como premio es un riesgo. Justificarse por los gastos realizados es un error. Sentir culpa no corresponde jamás, en ningún caso.
7- “No soy buena para manejar dinero”, es una creencia que toda mujer tiene que erradicar de su cabeza. Administrar e invertir dinero es una capacidad adquirida, no un talento natural. Las mujeres que lo hacen son altamente efectivas en este terreno.
8- Si mantener las cuentas claras y ordenadas ya de por si es un gran esfuerzo, lograr llevar la economía del hogar en pareja es un desafío monumental. No saber dónde está la plata y cuanta hay es el principal error de las casadas. Ocultar gastos es otra mala idea, tampoco es una buena estrategia.
9- Para las separadas, la consigna es: no importa qué tan bueno sea el acuerdo con tu ex o que tan alto sea tu nivel de vida actual. Como tu pareja, nada dura para siempre, y a partir de ahora estás por tu cuenta. ¡Pensá en tu futuro, y hacelo ya!.
10- Joven y soltera, no pierdas tiempo en pavadas y enfócate desde temprano en ahorrar para crecer económicamente. Ponte objetivos de mediano y largo plazo, no derroches y aprende a invertir.