miércoles, 17 de diciembre de 2014

Objetivos

Uno de los objetivos más esenciales en la vida es triunfar en su existencia mejorando en todos los terrenos y haciendo el bien a su alrededor.
No obstante, para triunfar en nuestra vida, tenemos necesidad de ejemplos a seguir para saber lo que debemos hacer o lo que no debemos hacer.
Todos los humanos funcionan por mimetismo o imitación de los demás. Desde la infancia a la vejez, todo es mimetismo porque nadie vive aislado de los demás.
Sus primeros pasos, usted los da imitando inconscientemente a los que están a su alrededor.
La mejor prueba es que los niños criados por lobos caminan a menudo a cuatro patas y deben después aprender a caminar sobre sus dos piernas. Del mismo modo que deben aprender a comer con cuchillo y tenedor, etc.… Por tanto, todo es mimetismo en la vida.
Es lo mismo en el plano psicológico y de comportamiento. Aunque cada uno posee su propia personalidad, esta se construye a menudo por mimetismo y/u oposición a las personas que frecuenta cotidianamente, entre las cuales, evidentemente en la infancia, sus padres y/o sus abuelos.
Así, a veces sin darnos cuenta, hemos copiado las costumbres, las maneras, los comportamientos de nuestros familiares próximos o lejanos.
Ese mimetismo no es una cosa mala. Nosotros podemos y debemos reproducir un comportamiento si este puede permitirnos mejorar.
Para eso, cada uno de nosotros debe mirar hacia lo alto y no hacia lo bajo. Los comportamientos de las personas que triunfan son en sí mismas modelos porque son capaces de darnos consejos constructivos.