domingo, 14 de diciembre de 2014

Pensamiento

He aquí un pensamiento extraído de la vida de los grandes maestros espirituales que me inspiran cotidianamente y que deseo compartir con usted.
En todas las cosas, es mejor escoger el camino de las soluciones pacíficas porque sólo puede desembocar en finalidades apacibles y en salidas no violentas.
Jamás se ha visto palabras, pensamientos o actos pacíficos provocar la violencia. Si por casualidad son reprimidos por la violencia, el hecho de no oponer otra forma más de violencia para combatir la primera extingue las tensiones, el estrés y las reacciones agresivas y malsanas.
Responder a la violencia con violencia, es crear un engranaje de violencia sin fin.
Para apagar un fuego, es más sabio echar agua que alcohol.
De la misma manera, no hay ninguna vergüenza en rechazar batirse o replicar frente a un adversario superior si esto puede poner en peligro su vida o la de su familia.
La no violencia no es una debilidad si no una fuerza. ¡En efecto, se precisa más calma, valor y voluntad para no enfurecerse que para dar rienda suelta a un torrente de violencia!