miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Sabemos amar? 5 secretos infalibles para no morir de amor

Ya estamos cansados. No podemos más. Creemos que el amor es eso que dura poquito, poquito y que jamás de los jamases, se va a quedar con nosotros a hacernos cucharita. No podemos más de la deseperanza. Otra vez, por enésima vez, ese hijo de puta nos engañó más de la cuenta o esa conchuda se volvió loca de remate. Descaradamente lo hicieron. Sin ningún tipo de consideración para nosotros que los mirábamos con cara de embobadas o de cobardes miedosos.
Pero todo eso, toda esa angustia ancestral tendrá por fin. O por lo menos, debe tenerlo. “Niégate a sufrir por amor, declárate en huelga afectiva, haz las paces con la soledad, atempera la necesidad de amar por encima de todo y a cualquier precio y rescata tu amor propio, el primer gran amor a partir del cual se generarán los otros”, afirma el psicólogo clínico Walter Riso en su reciente libro “Manual para no morir de amor”.
1. Aprende a perder
“Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente, ya que luchar por un amor imposible, nuevo o viejo, deja muchas secuelas”. Este es el primer principio de este psicólogo italiano, graduado en la Universidad de Colombia y master en bioética que, tras emigrar a Argentina con su familia y vivir allí muchos años, vive ahora en España. “Cuando realmente ya no te aman, con independencia de las razones y causas posibles, hay que deponer el espíritu guerrero y no librar una batalla inútil y desgarradora; es mejor sufrir la pérdida de una vez que someterse a una incertidumbre sostenida y cruel”, aconseja el psicólogo.
2. No ayudes a tu ex pareja
“También es común, en estos casos, -agrega- que la persona mantenga un lazo compensatorio con su expareja por lástima, responsabilidad moral o culpa, un aspecto que pone los pelos de punta al viejo amante transformado, especialmente, cuando el marido-esposa ofendido entra en crisis”. “En ocasiones, los ex se convierten en una especie de apéndice: no cumplen ninguna función, son incómodos y habría que extraerlos de raíz si se quiere tener una vida saludable y en paz”, aconseja el especialista.
3. Invitate a vos mismo a salir
Otro principio de supervivencia radica en alertar sobre que el poder afectivo lo tiene quien necesita menos del otro y no faltan quienes intentan sacarle provecho con el mensaje implícito de que se irán si no le dan lo que desea. “Ensaya la soledad”, es el consejo del experto, en el bien entendido de que la soledad afectiva no tiene porqué ser una tortura y que no se define por sustracción (estar “sin ella o sin él”) sino por la multiplicación del ‘yo’, que se recrea en el autodescubrimiento.
4. Un clavo no saca otro clavo
“Un clavo no saca otro clavo y, a veces, pueden quedar dentro los dos”, advierte el psicólogo para quienes suelen recurrir a este proceso, bien por la necesidad de ser amado, la baja tolerancia al dolor afectivo, o el revanchismo. “Con esta idea en la cabeza, los dolientes se lanzan al mundo del mercado afectivo en busca de un clavo más grande y más potente que desplace y retire el anterior, sin pensar que en el mundo emocional hay una leyes que subsisten antes deben ser asimiladas y diluidas por el organismo”, asegura Riso, en relación con el duelo amoroso. En su opinión, lo mejor sería un proceso a la inversa: primero hay que sacar el viejo clavo y luego, si tienes suerte, hallarás una persona que valga la pena y que pueda a entrar en tu vida tranquila y sin estorbos del exterior.
5. Aprende de la ruptura
Y, por último, concluye que algunas separaciones son instructivas ya que “permiten saber lo que no quieres del amor”.