miércoles, 14 de enero de 2015

11 señales tontas de que estás perdidamente enamorada

¿Alguna vez has estado enamorada? Puede que no lo sepas aún, pero, aunque todavía no le hayas dicho “te amo” a tu pareja, en realidad ya lo estés.
Enamorarse da miedo, y a veces no queremos aceptarlo, aunque ya todas las señales sean visibles. Hay algunos signos tontos que te indicarán si lo estás:

1. Él lo cura todo
Si tu pareja puede arreglar tu peor día con solo asomarse, no lo dudes, estás enamorada. Si no se te ocurre una mejor manera de rectificar todo lo malo que sucedió esta semana en tu oficina, o todos los líos que tu viste con tus hermanos, que verlo a él y contárselo seguramente, aunque te parezca una tontería, le amas.
Si te llama una noche y te dice que no puede hablar, pero que quería decir hola y eres más feliz esos 30 segundos que en cualquier otro momento del día entonces, ya no tienes que preguntártelo. Lo estás.

2. Te colma la paciencia y sin embargo lo necesitas
Puede que esa persona aún no se ha dado cuenta que siempre tienes la razón, y cada vez que él o ella hace algo estúpido, te dan ganas de sacudirle su gran cabeza.
La mitad de las veces, esta persona te hace dar ganas de gritar y tu voz lo comunica con pasión. Esta persona te colma la paciencia, pero finalmente es la única que lo hace y es sólo contigo.
No importa qué tan frustrante sea la discusión, nunca dejas de querer estar con él o ella. Estás comenzando a darte cuenta de que lo opuesto al amor no es el odio, sino más bien, la indiferencia.
El odio y el amor son muy similares. Cuando dices: “¡Uf, te odio tanto”, no es en absoluto a lo que te quieres referir.

3. No importa de lo que estén hablando, siempre se siente como algo importante
Podrían estar hablando de absurdos nombres para un perro, y siempre lo recordarán porque de una u otra manera ambos hacen que la conversación valga la pena.
Cuando esa persona dice una palabra que ni siquiera existe, y de repente, es tu nueva palabra favorita, simplemente porque él o ella lo dijo. Para ustedes no existe una pequeña conversación, hasta hablar del clima significa algo para cada uno.
No hay un pensamiento en tu cabeza que esta persona no haya escuchado. Lo que estés hablando realmente no importa; les salen palabras porque están juntos, disfrutando de la compañía del otro.
Si los dos están hablando, siempre es increíble, no importa de qué se trate. Incluso si se trata de una conversación telefónica a las 3 am y ambos están medio dormidos, sigue siendo lo mejor del mundo.

4. Le estás haciendo la vida más difícil
No siempre es fácil estar enamorado. A veces, es la distancia o los dos están demasiado ocupados como para respirar, o todo el universo conspira para mantenerlos aparte.
A veces, se necesita una planificación, programación, reprogramación y una gran cantidad de artimañas para ver a la otra persona; sin embargo, siempre estás dispuesto a hacerlo. Incluso si esto significa que tu vida será 10 veces más difícil ese día, semana o mes, vale la pena sólo para encontrarse con el otro.
Faltar al trabajo, tomar un taxi, reservar un hotel, subirse a un tren, encontrarse en el estacionamiento de un restaurante, ir al aeropuerto a las 4 am sólo para verle una hora o ir a cualquier otro lugar simplemente para encontrarse vale la pena. Todo parece una locura, y sin embargo, nunca te lo has cuestionado. Podrías mover cielo, mar y tierra por lograr ver a la otra persona.

5. Estás dispuesto a hacer trámites con esa persona
La mayor parte del tiempo, no quieres hace trámites solo. Las situaciones mundanas de nuestra vida, como ir al supermercado, recoger unas gafas nuevas y comprar los remedios, son cosas que muchas veces nos da pereza hacer.
Sin embargo, por alguna razón, cuando esta persona te pide que lo acompañes en una aventura para comprar una lavadora o para elegir una nueva marca de desodorante, no dices que no.
Lo que pesa aún más, es que muchas veces estas actividades representan la mejor parte de tu día (por lo menos en uno de tus días menos interesantes). Finalmente, estas simples diligencias son siempre más fáciles con esa persona.

6. No te causa pudor hablar de ningún tema corporal
Utilizas el baño, incluso mientras el otro está en la ducha. Los temas corporales parecen vergonzosos en todas partes, pero cuando estás con esa persona, es un tema de conversación histérico. Básicamente, ustedes dos son totalmente raros, y los hace ser perfectos.

7. Te hace dar ganas de gritar mucho
Por alguna razón, es difícil quedarte callado cuando estás con esa persona. Incluso sus risas se hacen más fuertes cuando están juntos. Cuando no están de acuerdo en algo, gritas porque te sientes muy importante y necesitas dar a conocer tu punto de vista.
Hay algo en gritar que hace que las situaciones sean más intensas, y se reflejen los sentimientos que tienen mutuamente. Por lo tanto gritas mucho, a veces por enojo, pero normalmente de felicidad.

8. Cuando comparten el tiempo libre, no se siente como tiempo perdido
Hay días en que los dos ni siquiera quieren levantarse de la cama porque es suficiente con estar juntos.
Cuando la gente te pregunta lo que hiciste durante ese día libre con esa persona, tu dices “nada”, pero sientes como si hubiese sido el día más productivo de toda tu vida. Eso ya significa algo importante.

9. Tienes un montón de preguntas para hacerle
Bueno, tienes un montón de preguntas en general: ¿cómo funcionan los impuestos? ¿Por cuánto tiempo dura la licencia de conducción? ¿A dónde voy para dejar la carta de la visa? ¿Qué es más inspirador? ¿Qué debería comer esta noche? ¿Cómo funciona una plata eléctrica?
Siempre que tienes una pregunta o estás reflexionando sobre la vida, te diriges a esta persona que probablemente no sabe la respuesta. Sin embargo, siempre prefieres preguntárselo. Y estas preguntas siempre son el comienzo de grandes conversaciones.

10. Todo te hace pensar en tu pareja
Todo lo que sucede en tu vida termina teniendo que ver de alguna manera con esa persona. Sientes la necesidad de compartir cada experiencia con esta persona. Cada canción que suena es acerca de él o ella, y si no lo es, te pones a pensarle.
¿El extraño grano en tu dedo meñique del pie? ¿El plato nuevo que probaste en un restaurant? Toda tu vida se convierte en un recordatorio gigantesco que esa persona está viva.

11. Esa persona te asusta
El amor es aterrador e incluso si finges que no sabes todavía si lo amas o no, sabes a lo que te diriges. Incluso si estás empezando a acercarte a alguien, todos sabemos que el apego puede conducir a hacernos daño.
Cuando miras a esta persona, sabes que podría hacerte más daño que cualquier otra persona en tu vida. A veces sentirás que te urge apartarlo de tu vida porque te hace sentir vulnerable, y es un sentimiento miedoso.
Te desesperas cuando se pone emocional y muestra sus sentimientos porque entonces ya no hay nada más oculto. Esa persona es lo que más te ha divertido en la vida por más que te asuste. Si lo piensas bien, si ese miedo de repente se fuera, perderías lo que tienes.

El amor de esa persona te asusta, pero en el fondo sabes que es lo que realmente quieres.