lunes, 12 de enero de 2015

Los 3 ingredientes secretos de las relaciones exitosas

El sicólogo Guy Winch, terapista de parejas con 20 años de experiencia, descubrió basado en su trabajo, que todas las relaciones exitosas deben tener como pilar estas 3 habilidades, que se pueden aprender y se deben fortalecer todos los días:

1. Empatía
La empatía se refiere a poder ponerse en los zapatos de otra persona y entender su experiencia y punto de vista. Por supuesto, también debes ser capaz de dar a conocer tus puntos de vista certeramente para que ellos se beneficien de tus esfuerzos por comprenderlos.
La mayoría de las parejas luchan con la empatía por una simple y, bueno, estúpida razón: creen que porque han estado en la relación por largo tiempo “simplemente saben” lo que piensa o siente la otra persona. Por supuesto, un sin número de estudios demuestran lo errado de esa suposición: simplemente no somos buenos leyendo las mentes de los demás, incluyendo a nuestras parejas. Nuestras suposiciones casi siempre están prejuiciadas o simplemente equivocadas.
La empatía requiere una especie de truco mental Jedi: tienes que cerrar tus ojos y literalmente imaginar que eres la otra persona. Para obtener un sentido de su perspectiva, su realidad, sus prioridades, sus expectativas, sus suposiciones y sus preocupaciones. Solo entonces deberías pensar en hablar de la situación actual en la escena e imaginar cómo la otra persona percibe la situación y cómo se sentirían al respeto.
2. Validación emocional
Cuando tu pareja está enojada o molesta contigo, lo último que quisieras hacer es echar leña al fuego al decirles que tienen todo el derecho del mundo a sentirse cómo se sienten. Pero cuando entregas ese mismo mensaje, desde un lugar de simpatía y comprensión, sucede algo mágico. En vez de incitar tu tristeza o furia o alimentar el fuego, tu mensaje de validación emocional puede hecho apagar las llamas.
¿Por qué ocurre este paradójico resultado?
La validación emocional es algo que todos buscamos y necesitamos, la mayoría de las veces mucho más de lo que nos damos cuenta. Cuando estamos molestos, enojados, frustrados, decepcionados o dolidos, lo que más queremos es que nuestra pareja “entienda”, que comprenda por qué nos sentimos de esa forma. Queremos que alguien valide nuestros sentimientos al expresar que nos entienden con una dosis generosa de simpatía. Cuando lo hacen de esa forma –que requiere ser empático– el alivio y la catarsis que experimentamos es tremenda. Podemos entonces experimentar un auténtica “descarga” y empezar a dejar ir algunos de los sentimientos que hemos acumulado. Si realizas un acto de fe y expresas validación emocional a tu pareja, especialmente en mitad de un argumento, puede de hecho calmar las cosas y permitir que los sentimientos cálidos regresen.
La validación emocional y la empatía con habilidades relacionales muy importantes en sí mismas.
3. Consideración y cordialidad
Las parejas consistentemente subestiman el impacto que los pequeños gestos de consideración pueden tener en el tono y la dinámica de la relación. He visto numerosas veces como dejar una linda tarjeta, un ramo de flores, permitir que el otro duerma hasta tarde, preparar su comida favorita, dar unas palabras amables o un abrazo afectuoso, o introducir un tono suave y amoroso, rápidamente pueden detener una dinámica tensa y negativa y devolver la relación a un camino de comunicación positiva.
Obviamente, las flores y los abrazos no pueden deshacer todos los daños. Pero cuando las cosas están tensas, la cordialidad, buena voluntad y consideración muchas veces son reemplazadas por tensión, impaciencia y negatividad. Una persona trata a otro mal, que hace que su pareja se sienta menos considerada al mismo tiempo, y así sigue el ciclo vicioso.
Pero salir de este ciclo negativo requiere solo dos o tres gestos de buena voluntad y consideración, y tu pareja seguramente responderá de la misma forma, siempre y cuando también practiques la empatía y la validación emocional.
Estas tres habilidades van mano a mano. Juntas forman cimientos de amor, confianza y conexión a los que las parejas pueden volver más fácilmente cuando se encuentran en momento de estrés, tensión y distancia emocional. Por supuesto, para que las parejas de beneficien de estas habilidades, deberían hacer un esfuerzo por practicarlas, ser buenos en ellas e integrarlas en sus pensamientos y comunicación diarios.