viernes, 9 de enero de 2015

Tres claves poderosísimas para conseguir tus sueños, según un Alquimista…

En la novela de Paulo Coelho, El Alquimista, un joven pastor llamado Santiago, comienza a tener un sueño recurrente en el que se va en busca de su tesoro, hasta que un día,  aconsejado por su padre, decide seguir su corazón e irse en busca de su sueño. La historia te lleva hacia un reencuentro con tu alma para que puedas conectarte con tu propia abundancia y felicidad a las que solo serás merecedor cuando te conozcas mejor a vos mismo.
Esto se logra a través de lo que él llama “La leyenda personal” que vendría a ser nuestro más profundo deseo para nuestra vida, es todo aquello que siempre querés hacer y que será posible en la medida en que quieras que las cosas sucedan. Para todos los que leyeron esta obra y para los que no, estas son las tres claves para conseguir lo que te propongas hoy mismo:

1. Tené claridad – Entendé la importancia de tu leyenda personal
Cuando Santiago conoció al rey de Salem, él le dijo que su leyenda personal es eso que siempre querés lograr en tu vida, tu gran sueño, que una vez realizado te llevará al siguiente.
¿Cuál es tu sueño? Eso que te define como una persona única en este mundo, cuando lo conoces, todo el universo conspira para que lo hagas realidad.

2. Movete – Conocé la ruta más directa hacia tu leyenda personal y emprendé el viaje
Santiago deseaba ir a Egipto para encontrar su tesoro pero no fue hasta el momento en el que experimentó la grandeza del mundo y éste comenzó a revelarle a poco a poco su leyenda personal con presagios y coincidencias. Puedes tener claro tu destino, pero los sueños sin acción son solo sueños, hay que seguir el camino trazado.
La ruta más directa a tu leyenda personal es definir claramente tu sueño de vida y dar el primer paso en esa dirección, no tengas miedo, siempre podés corregir el rumbo.

3. Sé perseverante – Confrontá tus bloqueos, sos la única persona que te va a poner límites
En la historia de Santiago, él perdió sus posesiones 3 veces a lo largo de la ruta hacia su tesoro, sin embargo, en cada instante, aprendió una lección valiosa que lo acercó más a su riqueza.
El vendedor de cristales le contó a Santiago que cuando era joven tenía el sueño de ir a la Meca, hizo lo adecuado y abrió su negocio, se casó y comenzó a ahorrar su dinero para que un día pudiera comenzar el viaje. Tuvieron que pasar treinta años para que esto sucediera y solo tener el sueño fue suficiente para que el vendedor pudiera sobrevivir a los desafíos de cada día.