domingo, 8 de febrero de 2015

De por qué los TURROS son los mejores novios

Es común escuchar las quejas de chicos y chicas que comentan que cuando conocieron a su pareja, al comienzo eran dulces, tiernos y un divinor total, pero que con el tiempo se fueron convirtiendo en tremendos hijos de puta.

Cacarean “Todos los hombres son iguales” o “todas las minas están locas” y la verdad -aunque sea triste y difícil de asumir- es que todos los hombres que a vos te gustan son iguales entre sí, lo mismo que las minas, sos vos el que se las busca loquitas. Es momento de hacerse cargo de las personas que uno elige en vez de decir que el problema es el otro.

En este caso hablaremos de los tipos, hay algo en los turros que resulta atractivo, no es consciente, por supuesto. Muchas y muchos lo niegan inmediatamente, pero es como una especie polen mágico, un aroma invisible que de entrada los hace atractivos e irresistibles.

Por eso, si tenés la desgracia amar a uno de estos hijos de puta, veamos algunas ventajas:

En general son sinceros. Eso no quiere decir que no mientan, me refiero a que los hijos de puta no dudan en decirte la verdad por más cruda que sea. Si una ropa te queda mal, te lo dicen, no te la disfrazan.

Te protegen. ¿Qué es peor que tener un novio hijo de puta? ser su enemiga. Al menos, mientras estés con él, dentro de su círculo, los enemigos serán los demás.

Le agregan algo de excitación a tu vida. ¿Cuántas veces dijiste o escuchaste a tus amigas decir que los pibes buenitos también son aburridos? Con un tipo sorete nunca te vas a aburrir. Siempre alguna mierda los mantendrá entretenidos.

No hay que ir a ninguna de sus fiestas familiares. Si es un forro hijo de puta, seguramente ni su familia lo quiere, así que si te fastidia bancarte a una suegra criticándote de arriba a abajo, zafaste.

No más Estado civil: Soltera. Al menos sufrís porque tenés un novio y no porque estás sola.

Es manipulable. Si él se muestra así, es porque en el fondo es un inseguro, un pobre infeliz con un ego pequeñito, usá este dato a tu favor, ensalzalo un poco, dorale la píldora, que crea que es un capo y caerá rendido a tus pies.

Sos especial. Pensá que si él es un flor de egoísta, quisquilloso, selectivo y te eligió a vos, es porque algo bueno te vio. Aprendé a percibir tus fortalezas en sus debilidades.

Suelen ser dominantes y fuertes, a veces esa actitud es muy hot para muchas, sobre todo si lleva ese rol a la cama, la pueden pasar muy bien. No es raro escuchar “cogemos bárbaro, pero es un hijo de mil putas”.

Igualdad de género. Que él sea un malparido te permite comportarte un poco como se te cante, tenés habilitado ser una conchuda y que nadie te pueda decir nada.

En fin, claramente siempre es mejor no enrollarse mucho con uno de estos ejemplares, pero en la realidad real, en el supermercado del amor, la góndola de tipos está llena de pelotudos y superpoblada de hijos de puta. Mucho no hay para elegir.

Si lamentablemente estás enamorada de un maldito, podés tener estos consejos en mente hasta que se te pase y puedas dejarlo por una relación más sana.