domingo, 22 de marzo de 2015

Así es como debes comenzar a cuidar de ti misma

Si quieres que alguien te ame debes empezar por amarte a ti misma.
Casi siempre he tenido la tendencia a dejarme estar, y no es porque no me quiera a mi misma, simplemente porque estoy enfocada en otras cosas y me olvido de que debo cuidarme. Tampoco es que sea una experta en cuidado corporal, pero sí soy consciente de que hay cosas que no debo comer o que debería hacer un poco más de ejercicio. Aunque genéticamente soy delgada, llegará el día en que esos kilos de más lleguen y me pasen la cuenta. Espero que no. El problema radica en que si no empiezo a corregirme después terminaré lamentándome y creyendo lo peor de mi misma. Ésta es una delicada verdad y es fácil pasarla por alto.
En ocasiones olvidamos que si no cuidamos de nuestro cuerpo o necesidades tampoco seremos capaces de nutrir nuestra mente o fortalecer nuestra alma. Después comenzarás a creer que si no te cuidas físicamente tampoco podrás ser más inteligente. Aunque obviamente no es verdad, supongo tiene sentido lógico: el interior no puede estar bien cuando el exterior tampoco lo está. ¿Cuándo se ha visto que una casa amoblada y decorada sea considerada como bien cuidada y elegante si sus muros exteriores están cayéndose a pedazos y tiene sus vidrios quebrados?
A continuación encontrarás una pequeña y simple lista para ayudar a tu cuerpo y mente a sentirse tan fuerte como tu espíritu y alma. Comer bien, dormir bien y ejercitarse es lo básico, pero aquí hay otras razones de las que quizá no te habías dado cuenta.

Sé buena con tu cuerpo
No sólo No te obligues a hacer cosas que sabes que no puedes simplemente para complacer a otros. Es importante que siempre seas 100% responsable de tu propio cuerpo. Si quieres desafiarte a hacer algo hazlo siendo consciente. De vez en cuando empujarse a uno mismo es bueno, porque lograrás hacer algo. Sin embargo, si estás siempre tratando de sorprender al resto con cosas que no eres físicamente capaz terminarás dañando tu cuerpo y, por ende, tu mente y alma.

Mantente activa
No solamente con ejercicio, sino que también realizando tareas domésticas o reuniéndote con amigos o familia. Lo importante es que te mantengas activa y no caigas en la pereza. Es fácil convencerse de que una necesita tiempo de descanso, cuando en realidad tu mente y cuerpo no necesitan descanso para recuperarse, sino más actividad.

Cúrate de manera saludable
A veces tenemos enfermedades a las que no le ponemos atención porque no las consideramos importantes. Lo importante en este punto es que sepas reconocer qué debes sanar de tu cuerpo y preocuparte de hacerlo. Te lo explico con algo simple: cuando te resfrías sólo dejas que el resfrío pase y no te medicas o no te cuidas, sigues con tu vida normal y, precisamente eso, es lo que no deberías hacer, pues si no te cuidas de un simple resfriado puede decantar en algo peor.
Algunas de nosotras tenemos enfermedades a las cuales no les estamos poniendo atención porque simplemente no son prioridades en nuestra lista, y eso no puede pasar.