miércoles, 1 de julio de 2015

Pensamiento positivo: los méritos del don

Si piensa que no tiene suerte en su vida, no se aflija. No cambiaría nada de su situación. Sólo crearía más ondas negativas a su alrededor que le harían tener aún menos suerte para los tiempos venideros. Para ir en contra de ello, existe una cosa tan asequible como maravillosa: el don.
Acumule los méritos gracias al don
En vez de entristecerse sobre su falta de suerte, puede actuar de manera positiva y de varias maneras, entre ellas, hay una muy fácil y al alcance de todos: es el don. Hay que dar lo máximo a los demás.
Aún si es el ser humano más pobre del mundo, siempre puede dar algo. El don no sólo concierne al dinero.
Incluso se puede decir: ¡todo lo contrario!
Si tiene la posibilidad, puede dar incluso pequeñas sumas pero no es la forma de don principal de la que vamos a hablar aquí. Es incluso la menos importante en la óptica de este pensamiento positivo, cuyo objetivo es hacerle acumular méritos para tener suerte.
Se puede afirmar que debe dar todo lo que quiera excepto dinero, porque a menudo es un medio para algunas personas para limpiar la conciencia a “precio bajo” y librarse del verdadero don.
Sea quien sea, incluso si sus problemas actuales son importantes: ¡siempre tiene algo que dar si lo busca bien!
Puede dar tiempo, ropa que no viste más (con la condición que estén en buen estado y que se puedan poner). Puede dar cosas, objetos, muebles, libros, material que no usa más, ¡pero no porque sean inservibles!
Puede realizar acciones gratuitas como:
- ayudar a amigos o vecinos,
- hacer compras para ellos
- cuidar de los niños, vigilar la casa, etc.
Hay que realizar estas acciones sin esperar nada a cambio y sin tener ideas que le ronden por la cabeza. ¡La práctica del don desinteresado es lo único que permite acumular méritos!
Cuanto más espere de sus acciones, menos recibirá. Cuanto menos espere y más recibirá… Es una Ley Cósmica. Entonces, la suerte fluirá en su existencia en la misma medida que su desinterés.