sábado, 27 de febrero de 2016

La ciencia dice que los padres de los niños exitosos tienen estas 11 cosas en común - Por Ignacio Mardones


Es asombroso cómo el análisis de datos y estadísticas puede hacernos comprender mejor nuestra realidad. Todo puede ser materia de estudio. Ahora un grupo de sicólogos clasificó los factores que definen el éxito y sacó conclusiones bastante interesantes. El trabajo de los expertos determinó que no hay una receta para crear a niños “exitosos”, sin embargo, existen ciertos elementos que pueden ayudar.
No sorprende que uno de ellos, quizás el más importante, sea el de los padres y sus propias características. A continuación se presentan 11 rasgos que presentaron las parejas que han educado a personas consideradas exitosas en el mundo:
1. Les entregaron responsabilidades a sus niños
Es importante que a los niños se les den responsabilidades desde pequeños. La conferencista Julie Lythcott-Haims dice que si ellos no lavan sus propios platos, no entenderán nunca que ése es un trabajo que tiene que hacerse. Esto ayuda no sólo a que se preparen y mejoren sus habilidades, sino que también a entender que cada uno tiene sus responsabilidades que debe cumplir por un bien común. Los niños que son criados de esta manera son más empáticos y saben trabajar en equipo.
2. Tuvieron altas expectativas
Un estudio que hizo la Universidad de California descubrió que las expectativas que los padres tenían en sus hijos tuvieron una relación estrecha con el rendimiento de los menores. Una de las cosas que más influía era el entusiasmo que les transmitían acerca de ir a la universidad.
3. Las relación marido y mujer fue sana
Los niños que tienen familias de alto conflicto muchas veces no logran desarrollar todas sus capacidades. Lo ideal para ellos es crecer en un entorno sano y de respeto mutuo. En este sentido, los padres tienen una gran responsabilidad. Un rasgo curioso, es el de que los niños que tienen padres divorciados sufren un desajuste muy grande; cosa que en algunos casos dificulta su aprendizaje, como señala Robert Hughes Jr, de la Universidad de Illinois.
4. Se preocuparon de enseñarles habilidades sociales a los menores
Un grupo de estudio de la Universidad de Pensilvania hizo un seguimiento a 700 niños y descubrió que las habilidades sociales que tenían de pequeños fueron muy relevantes una vez que se convirtieron en adultos. El éxito tiene mucho que ver con la sensibilidad, las habilidades sociales y la cooperación.
5. Ellos mismos alcanzaron altos niveles educativos
Un estudio del 2014 de la Universidad de Michigan señaló que las madres que terminaron la escuela o la universidad, tienden a criar hijos que sigan sus pasos. También se indicó que los hijos de madres adolescentes, tienen menos posibilidades de terminar la escuela o universidad. El interés en el desarrollo profesional es fundamental en este aspecto.
6. Enseñaron matemáticas a sus hijos desde temprano
Un análisis basado en el seguimiento de 35.000 preescolares de de EE.UU., Canadá e Inglaterra demostró que los niños que desarrollan habilidades en matemáticas desde temprano adquieren una gran ventaja sobre los que no lo hacen. Las matemáticas, además, les enseñan cosas como el orden, los conceptos y la concentración.
7. Desarrollaron una relación con sus pequeños
Un estudio del 2014 descubrió que los niños que tuvieron padres afectuosos en sus primeros 3 años de vida, no sólo rindieron más académicamente en la escuela, sino que también tuvieron relaciones sanas y logros profesionales a los 30. Esto quiere decir que para los niños es fundamental el cuidado afectivo cuando son pequeños. La base de todo niño estudiante es el cariño que le entregan sus padres y eso tiene potentes efectos en su futuro.
8. Supieron mantener a raya el estrés
Uno pensaría que los bebés que pasan mucho tiempo con sus madres crecen de mejor manera y tienden a ser más exitosos. Sin embargo, un estudio citado por Brigid Schulte señaló que las horas que pasan los niño de entre 3 y 11 años con sus padres, no afectan de gran manera a su comportamiento, bienestar o logros posteriores. Es más, el cuidado intensivo y la sobreprotección de los padres puede tener efectos negativos en el menor. El estrés de los padres debido a los cuidados del hijo, puede ser muy dañino para el bebé.
9. Valoraron el esfuerzo aunque hayan habido fracasos
Los padres que toman los fracasos como oportunidades para aprender, transmiten eso a sus hijos y ellos lo absorben y aplican en su vida diaria. El éxito puede venir de diferentes formas, y a veces sucede después de una serie de varios fracasos, por lo que es importante mantener el entusiasmo. La inteligencia por sí sola no logra nada, es importante tener el impulso para ir hacia las metas que cada uno se propone y esforzarse al máximo.
10. Las madres tuvieron empleos
De acuerdo a un estudio de Harvard, los niños de madres que trabajan fuera de casa tienen múltiples beneficios. Entre ellos está la alta permanencia en la escuela y la inserción laboral temprana. Los pequeños ven como ejemplos a sus padres y tienden a imitarlos, por lo que los roles de género tienen mucho que ver en este sentido.
11. Tuvieron un estatus socioeconómico alto
Trágicamente, la pobreza limita de gran manera el desarrollo de los menores y restringe su potencial. Los puntajes que sacan los niños de escasos recursos en las pruebas educativas, es significativamente menor que los que sacan los niños de padres con una buena situación.
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