viernes, 31 de marzo de 2017

Cómo hacer múltiples inversiones con poco dinero - Federico Tessore.

La limitante de capital es uno de los principales problemas que tienen algunas personas al momento de diversificar el riesgo de sus carteras. No desesperes, acá te presento una alternativa.
“En el mercado ganan plata los que ya tienen”, “Si no apostás grandes sumas, no ganás”, “La Bolsa sólo premia a los grandes jugadores”, son algunas de las frases que escucho más a menudo.
 Muchas personas me suelen consultar cómo pueden evitar sus restricciones presupuestarias. Algunos sostienen que no cuentan con el capital suficiente para diversificar sus carteras.
Si vos estás en esta situación, con un capital líquido pequeño, no te angusties, te traigo una buena noticia:
¡Diversificar sin tener un gran capital es totalmente posible! A continuación, te cuento cómo…

Solución contra la falta de efectivo
El instrumento que más se utiliza en la actualidad para combatir una restricción de fondos, al momento de diversificar, es el ETF (Exchange Traded Funds). Estos pueden representar a mercados enteros, ya sean de acciones, bonos o materias primas.
Una de las claves del éxito de los ETFs es la posibilidad de invertir en cualquier activo de cualquier parte del mundo.
Un ETF cotiza en la Bolsa como si fuera una acción y se acerca de una forma enorme a lo que marca el índice de referencia. Como contrapartida, la gestora del ETF nos cobra una comisión de gestión.
Los ETFs fueron creados en 1993 cuando se generó el “ETF SPY”. Su idea era muy simple: tener con la compra de un sólo activo todo un mercado completo de acciones, es decir -en este caso- tener en tu portafolio todos los integrantes del tradicional índice S&P 500 de Wall Street. Así, comprando un ETF, estás adquiriendo una canasta de activos en un sólo paso.
A modo de ejemplo, el ETF “Vanguard Total Stock Market” replica la totalidad de las acciones en cotización de EE.UU., miles de empresas de todo tipo y tamaño.

Ventajas de invertir en un ETF
• Diversificación amplia
• Bajo costo de ingreso
• Comisiones accesibles y menores a un fondo tradicional
• Tienen gran liquidez: los podés comprar y vender en el momento
• No dependés de ninguna entidad financiera
• Tampoco dependes de la capacidad de tu asesor
• Tiene gran transparencia
• No requieren plazo mínimo de permanencia
• No sufren deducciones a la hora de su reembolso como sí un fondo de inversión
• Permite una gestión pasiva y a largo plazo
Mis advertencias

Un error muy usual es comprar un ETF sobre algún mercado que no está lo suficientemente diversificado.
Suele pasar en los mercados más chicos o de países con escasa diversidad productiva o de servicios, que se produce una alta ponderación del índice sobre algún sector en particular o también que muy pocas empresas pueden representar la mayor parte de un índice, por lo cual el mismo carece de diversificación adecuada. ¡No responde al problema que motivó mi columna!
Por eso, una buena estrategia a la hora de adquirir un ETF es ver que cada activo no supere más de 10% de la cartera de inversión como límite extremo. También es importante testear la solvencia del creador del ETF que debe garantizar la liquidez del mismo en todo momento.
Un factor a considerar también es que hay que ser consciente en ciertos ETFs, como los apalancados o que multiplican el rendimiento, que cuando la situación es negativa generarán o multiplicarán los riesgos. Esto puede amplificar una pérdida por lo que estos ETFs no son aptos para cualquier inversor.