domingo, 26 de marzo de 2017

La “guía Rockefeller” para convertirse en un empresario exitoso Por Luis Davidovich.

Una de las noticias que pisó con más fuerza esta semana fue la muerte de David Rockefeller, una de las personas más ricas del mundo, el pasado lunes 20 de marzo. Tenía 101 años y era el último superviviente de su generación dentro del clan Rockefeller , uno de los grandes nombres del capitalismo.
Su abuelo, John D. Rockefeller, está aún considerado como el estadounidense más rico de todos los tiempos y como la persona más acaudalada de la historia moderna. Sobre él nos centraremos hoy en esta nota. Concretamente, analizaremos cuáles fueron las actitudes que guiaron su conducta y gracias a las cuales logró conseguir una fortuna tan cuantiosa.
John D. Rockefeller fue fundador de la compañía petrolera Standard Oil en 1870, emprendimiento con el que llegó a monopolizar y controlar cerca del 95% de la producción y distribución petrolera en Estados Unidos.
No contento con eso, también se desempeñó como inversor en países extranjeros, multiplicando su capital una y otra vez. Con estos proyectos ganó tanto dinero que el año de su muerte (1937) su fortuna fue de US$ 1.400 millones. O, lo que es lo mismo, era similar al 1,5% del PBI de su país de origen, Estados Unidos. (Hoy, eso sería el equivalente a  US$ 180 mil millones aproximadamente.).
Analizando la vida de este apasionado empresario, es posible encontrar cuales fueron las 6 razones que le permitieron ganar tanto dinero. Resulta curioso notar que no fueron cosas complicadas, sino más bien hábitos regidos por el sentido común.

A continuación vamos a detallártelos para que puedas aplicarlos a tu vida financiera de inmediato.

La “guía Rockefeller” para convertirse en un empresario exitoso
No perder tiempo en pequeñeces
“Hay que aprender a manejar el arte de ocupar la mente en una tarea en el momento apropiado y a excluir todo lo demás”, sentenció. Y así fue como dejó en claro que para triunfar hay que estar concentrado en lo que se está haciendo y dejar de lado todo lo que distrae.

Comprender el valor de los números
Rockefeller poseía grandes aptitudes para la contabilidad. Como él mismo aseguró: “Planeé mi camino basándome en los números, nada más que en los números”.
En otras palabras, es fundamental entender el funcionamiento de cualquier aventura financiera para poder realizarla con éxito. Si no sos un experto en el tema, podés buscar un mentor que te asesore.

Ser ordenado
El magnate trabajaba de forma metódica y rara vez no cumplía con el horario diario que se planteaba. Planificaba sus días con precisión y respetaba las actividades y los objetivos diarios. Ganaba tiempo sabiendo de antemano lo que tenía que hacer desde que se despertaba a las 6.30 AM hasta que se acostaba a las 10.30 PM.

Manejar los activos con responsabilidad
El dueño de Standard Oil utilizaba su dinero cuidando hasta el último centavo. Jamás se caracterizó por el despilfarro. Esta manera de entender las finanzas es muy inteligente en cuanto te permite estar blindado ante cualquier crisis que pueda atentar contra tu emprendimiento.

Saber negociar de manera inteligente
El arte de negociar puede traerte enormes beneficios. Se sabe que Rockefeller se dedicaba a negociar y renegociar acuerdos y contratos con compañías con las que tenía trato así como también con sus competidores. Si consideraba que una firma podía ayudarle a controlar todo el negocio, no lo dudaba y se lanzaba a intentar seducirlos.

Valorar los triunfos por más insignificantes que sean.
Una gran cantidad de personas sólo celebran cuando obtienen grandes logros y no le prestan atención a los pequeños. Ese no era el caso de Rockefeller, quien, año tras año, celebraba el aniversario de haber empezar a trabajar por primera vez en su vida. Pues él consideraba que ese había sido el puntapié inicial para alcanzar la libertad financiera con la que tanto soñaba.

Otro aspecto que le permitió a Rockefeller tener tanto éxito en sus emprendimientos fue que tenía bien en claro lo que quería hacer y hasta donde quería llegar con sus proyectos, por eso mismo, podía valorar cada triunfo que conseguía para alcanzar sus metas.

Como pudiste ver, Rockefeller llegó a ser una de las personas con más dinero sobre la Tierra guiándose por principios que hasta un niño puede entender. Si seguís esta forma de actuar y la aplicás a tus negocios e inversiones, tu patrimonio no va a parar de crecer.