martes, 28 de junio de 2016

Los seis motivos de por qué las mujeres francesas no engordan

Lo afirmó la escritora Mireille Guiliano, especialista en nutrición. Además, reveló los secretos de las galas para no subir de peso. Por qué se distinguen del resto

Comer sin distracciones: una de las claves de las mujeres galas.
Las mujeres francesas son dueñas de un estilo y glamour que las diferencia de otras nacionalidades. Al parecer, llevan en su ADN una serie de secretos para lucir radiantes y bellas. En ¿Comer con placer y estar delgadas?, la escritora europea Mireille Guiliano afirmó que las galas no engordan por algunas claves sencillas pero eficaces que practican a diario.
“Las francesas comen con la cabeza y no abandonan la mesa sintiéndose culpables”, explicó Guiliano, como primera regla, en la cual sentó las bases para entender porque en Francia -al parecer- las mujeres en su mayoría mantienen su peso ideal.
“Aquí no se habla de dietas, y menos con desconocidos. En nuestra vida social sí solemos comentar lo que nos provoca placer: los sentimientos, la familia, la política, los hechos culturales y, por supuesto, la comida. Pero nunca de dietas”, explicó la escritora.
La autora gala retrató los seis motivos fundamentales. La autora gala retrató los seis motivos fundamentales.
“Los franceses se diferencian del resto por una sencilla razón: comen lo que necesitan y no buscan saciar el hambre psicológica”, agregó Guiliano.
“Las francesas no engordan”
Los seis principales motivos:

1. Seleccionar bien los alimentos. El queso y el pan siempre están presentes en la mesa, pero los ingredientes usados para su elaboración son frescos, locales y de estación. Esto hace que satisfagan su estómago comiendo menos y disfrutando más, ya que sus cuerpos se llenan con estas comidas ricas y saludables con un gran contenido nutricional.

2. No comer cosas dulces. Los dulces deben ser guardados para ocasiones especiales y sólo en pequeñas raciones. Lo mismo pasa con el vino: una copa en vez de una botella.
Las francesas buscan alejarse de aquellos alimentos que le provocan ansiedad

3. Saborear cada bocado. Comen lentamente. Muchas veces se toman toda una tarde únicamente para almorzar. No lo hacen ni en el auto, ni caminando. Tampoco en un escritorio de trabajo o en forma apurada. Las distracciones como la televisión, la computadora o el ambiente laboral se dejan pausadas durante este momento.

4. Reducir las porciones. Gracias a su alimentación -sana y con una degustación lenta- las porciones pequeñas tienden a satisfacer el hambre de las francesas tradicionales. Pueden comer todo lo que les apetece, ya que lo hacen en pocas cantidades.

5. Realizar actividad física a diario. Caminan mucho, pero sin ser obsesivas del gimnasio. Utilizan las escaleras y evitan los ascensores, siendo más activas en sus vidas diarias.

6. Sin límites. No ponen un punto entre lo que pueden y no pueden comer. Buscan no aburrirse en su dieta e ingieren gran cantidad de vegetales y frutas. Tampoco descuidan su ingesta diaria de agua.

“Como regla principal, no saltearse las comidas básicas. Pero sí es importante remarcar que las francesas buscan alejarse de aquellos alimentos que le provocan ansiedad y más ganas de seguir comiendo. La gran ingesta de agua y el cultivo permanente a la paciencia evitan que sientan hambre constantemente”, concluyó la autora gala.