Mi objetivo
en este escrito es dar testimonio de como el budismo cambió mi vida
compartiendo esta reflexión basada en mi propia experiencia sobre el coraje de
cambiar dirigida a todas las personas.
Probablemente
has vivido mucho tiempo con problemas que creíste imposible de solucionar. Tal
vez pensaste o alguien te dijo que no tenías fuerza de voluntad o carácter para
hacerlo. Quizá el estado espiritual que tienes hace tanto tiempo, donde
predomina la sensación de fracaso y visión negativa de la vida, hace que creas
que te falta energía para encarar la vida cada día y te sientes menos seguro en
tu interior, en pleno estado de infierno. Lo que tienes que saber es que en
realidad eres más fuerte de lo que piensas, porque has llevado más sobrecarga
emocional negativa de lo que muchas personas podrían soportar y puedes usar esa
fuerza en forma diferente, en tu propio beneficio y hacia la felicidad.
Un error
bastante común es iniciar un programa de cambio de vida con el objetivo de
solucionar todo de golpe. Cuando hay muchas conductas negativas que cambiar,
establecer objetivos irreales produce sentimientos de impotencia y desaliento.
Poner límites rígidos para solucionar problemas suele generar una presión
excesiva que puede hacer que el objetivo se vuelva una obsesión y el no cumplir
las metas en los plazos establecidos sea visto como un fracaso. Finalmente,
esta situación puede provocar que renuncies debido al estrés y la tensión.
Romper el compromiso con los objetivos suele generar frustración, baja la
autoestima y socava la confianza en uno mismo.
Esta forma
de pensar puede hacerte más susceptible a las soluciones mágicas y de moda, que
prometen resolver la vida en quince días por una módica suma de dinero y
brujería mediante.
En el
budismo de Nichiren Daishonin nos proponemos y logramos objetivos razonables,
porque si tuviste el coraje de sufrir tanto tiempo, ¿por qué no usar ese coraje
para dejar de hacerlo?
No importa
cuánto tiempo necesites para cada etapa, lo interesante es que sirve para logar
el éxito y la felicidad en todos los niveles de la vida. A medida que vayas
alcanzando cada objetivo, descubrirás junto a tus compañeros de fe, recursos
que nunca creíste que tenías. Es como cuando de bebés empezamos a caminar, paso
a paso y si te caes lo vuelves a intentar.
El cambio de
actitud frente a la vida que proponemos es de un continuo y constante proceso
de crecimiento hacia una mejor calidad de vida. Muchos compañeros hoy exitosos,
tenían una imagen negativa y distorsionada de sí mismos. En el camino de
cambiar es esencial que te reconozcas a ti mismo, valorices tus virtudes y
detectes tus puntos débiles. Esto ayudará a lograr lo que te propones y
disminuir la tendencia de criticar y recargar de culpa a los demás por tus
errores. Hacerte cargo de tus decisiones, tanto buenas como malas y sus
consecuencias (karma), contribuirá a reforzar los cambios en ti mismo y en tu
medio ambiente (el medio social), tus relaciones mejorarán y las personas a tu
alrededor modificarán su comportamiento a medida que tu cambies de actitud y
energía. Es indudable que cuando uno mismo se ama tal y como es, puede hacerlo
con los demás.
Para esto
hay tres pilares fundamentales que se aplican en el budismo, fe, práctica y
estudio. Fe en uno mismo para una profunda introspección encontrar la sabiduría
del buda interior y el consiguiente cambio, práctica diaria para no decaer ente
nuestros demonios y tener la mente clara y despejada, estudio porque el
conocimiento permite una mejor comprensión de uno mismo y del universo que te
rodea. Al llevar la práctica diariamente y aplicarla a la vida, podrás ver los
resultados positivos antes de lo que pensabas. Aumentará la sensación de
satisfacción ante los logros en el corto, mediano y largo plazo: un desarrollo
psicosocial más firme y la capacidad para hacerlo duradero. El arte de
modificar conductas consiste en modificar el punto de vista. Un obstáculo no es
una pared infranqueable sino un escalón hacia la felicidad y la sabiduría; un
fracaso no es el fin de todo sino que es aprendizaje; un mal paso no es una
caída y si uno se cae se tiene que volver a levantar. Lo importante es
perseverar porque cuando menos se lo espera ya se habrá llegado al objetivo
propuesto. Hay varias áreas que tendrás que considerar cuando revises los
aspectos que contribuyen a que tengas conductas autodestructivas, no hay nada
peor que el auto sabotaje. Todos estos se suman formando un estilo de vida.
Para lograr verdaderos resultados no hay cambiar todo al mismo tiempo, sino ir
corrigiendo una cosa por vez hasta que cada conducta o acción surja naturalmente
con poco o ningún esfuerzo. Luego podrás ir por el siguiente objetivo. La
modificación gradual y continua es el modo de asegurar el triunfo, al que no se
llega superando a los demás sino a uno mismo.
El apoyo que
hallarás en los grupos, en las experiencias de los compañeros de fe que han
tenido experiencias similares al tuya, te ayudará a ir abriendo puertas
sucesivas y lograr la felicidad, tal como lo hice yo. Esa es mi revolución
humana.
Te ofrecemos
nuestras manos amigas y nuestra experiencia de vida. Esta es tu oportunidad de
ser feliz, pues es ahora o nunca.
