lunes, 5 de marzo de 2018

Ángeles de cristal

Algunos no somos seres humanos, somos ángeles. No todos tenemos la capacidad de sentir amor, cariño, comprensión, no todos sentimos latir un corazón.
Los seres humanos dañan, son egoístas, violan y destruyen; esta en su naturaleza. Los ángeles son seres inocentes, reales, que viven y sienten por los que aman, sueñan y hacen realidad otros sueños.

Hay ángeles que se vuelven humanos, las personas les hacen daño; los golpean con silencios, los humillan con desprecios, no valoren el corazón limpio y puro que ellos tienen. El mundo no ha comprendido que entre ellos conviven seres de luz; que siempre tienen una sonrisa, que brindan la mano y el hombro desinteresadamente, que ponen la cara por ellos, que acarician sus cabellos y que secan sus lágrimas con besos.

Hoy, están muriendo, ya no son seres tan fuertes, han aprendido tanto del ser humano y no el ser humano de ellos. Los humanos creen ser fuertes; no lloran, pero mueren de tristeza, no sufren, pero mueren de dolor, no callan, pero hablan vergüenza. Hoy un ángel más ha muerto, por tratar de entregarle todo a ese ser; que está lleno de defectos, que comete errores cada instante, pero el ángel que hoy muere, muere…por amor.

Los ángeles, son simples personas, con un toque diferente, no tienen alas, ni vienen caídos del cielo, incluso son más pecadores que cualquier otro ser, pero estos ángeles son los que entregan su vida cada día, cada puto día por hacer feliz al ser humano que tanto aman.

Cuando el ser humano rechaza a ese ángel, ese ángel se transforma en demonio y una vez se haya transformado muere…ya que vino al mundo a ser luz y no oscuridad.