martes, 10 de abril de 2018

Si quieres emprender, deja de pensar como ‘Godín’

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El traspasar la línea de empleado para convertirte en emprendedor implica vencer muchos obstáculos y correr muchos riesgos. Algunos de ellos están ligados a la manera de pensar de la persona.
Para empezar, se tendrá que romper una serie de paradigmas a los que se está habituado. El primero de ellos es “dejar de pensar como empleado para hacerlo como emprendedor”, pero ¿qué significa esto?

Trabajar por metas y resultados
El empleado y el emprendedor tienen una visión diferente sobre el objetivo final del trabajo Por un lado el empleado labora dentro de un horario, de 8 a 10 horas diarias, con un sueldo fijo el cual recibirá independientemente si cumple o no con los objetivos trazados en el período o la productividad que tenga.
Del otro lado de la moneda está el emprendedor, quien sabe que no hay horarios y se plantea el trabajo objetivos y metas que se ha planteado alcanzar en un lapso.

Aprender a encontrar soluciones
A diferencia de los empleados, quienes son expertos en buscar problemas, los emprendedores buscan soluciones permanentes ya que los fallos son mermas en los ingresos y en la rentabilidad del negocio.
Además, basta recordar que los emprendedores nacen de dar solución a una necesidad o problema detectado en una comunidad o entorno.

La remuneración económica no lo es todo
El empleado trabaja por un sueldo mientras que un buen emprendedor tiene otra clase de relación con el dinero.
Para él lo importante es ahorrar, reinvertir ganancias y hacer otras inversiones que le permitan hacer crecer el dinero y el negocio.

Busca clientes
El empleado está acostumbrado a tener un jefe y rendirle cuentas a él. El emprendedor es su propio jefe y a quien le rinde cuentas y a quien debe satisfacer es a los clientes.
Es necesario que su pensamiento se enfoque en trabajar para ellos y por ellos, buscando su satisfacción total, pues será la vía para encontrar nuevas oportunidades de negocios.

Aprende a delegar
Un emprendedor tiene mucha responsabilidad sobre sus hombros, debe tomar grandes decisiones, por lo que debe saber encontrar el apoyo entre sus colaboradores para delegar cargas operativas sin mayor importancia para enfocarse a los asuntos de prioridad y que realmente necesitan toda su atención.
En este punto tendrá la gran responsabilidad de conformar un equipo de trabajo que le plantee soluciones y en quien confiar para que el delegar sea una situación rutinaria.

Gestiona cambios
Una de las habilidades del emprendedor es su capacidad para ser flexible y adaptarse a los cambios, cosa al que el empleado le teme, pues esto representa modificar el estado del momento actual.
Es imprescindible que el emprendedor tome como una filosofía de vida el estar abierto a los cambios y a transformar la manera en la que tradicionalmente se hacen las cosas. Esta capacidad para saber gestionarlo lo hará sobresalir del resto y adaptar mejor su negocio a los retos que se le presenten.