sábado, 19 de mayo de 2018

Cómo pedir ayuda a los ángeles para corregir nuestros defectos

De acuerdo a los mensajes que he recibido por parte de los ángeles, ellos nos ven como seres perfectos pues ven nuestra esencia, nuestra alma y ésta es perfecta por ser parte de Dios o, mejor, ser esa parte de Dios en nosotros.

Sin embargo, los seres humanos estamos en un plano terrenal que trae consigo experiencias y retos cuyo objetivo es ayudarnos a crecer. Al estar formados por un cuerpo (materia) y una mente, nos vemos enfrentados a un conflicto constante entre éstos y lo que nuestra alma siente es lo que nos conviene hacer o decir para continuar con nuestra evolución.

Los ángeles fueron creados por Dios para ayudarnos, guiarnos, acompañarnos y asistirnos en nuestro proceso

Lo que hemos llamado comúnmente ‘defectos’, explican, en realidad son esos aspectos creados por nuestra mente ó ego (en forma propia o influenciada por personas/situaciones) que se convierten en patrones de conducta y a través de los cuales dicho ego mantiene control sobre nosotros para evitar que crezcamos ó seamos mejores.

La buena noticia es que así como quizás tú los has creado, también tienes el poder para destruirlos.

Para ello, puedes pedir la asistencia de tus ángeles. Si tienes uno o varios defectos que sabes están haciendo tu vida más difícil, te hacen sufrir y/o están afectando tus relaciones con los demás, los seres de luz te sugieren lo siguiente:
Orar. Fortalece tu contacto con Dios. Aférrate más a Él. Pídele en tus oraciones que te dé fortaleza interior pues ésta te ayudará a luchar contra lo negativo que haya en tu interior.
Escoge un defecto que desees cambiar (mal genio, impaciencia, etc.) y haz la siguiente meditación: cierra tus ojos, relájate respirando lenta y profundamente. Ponte siempre en la presencia de Dios y dale gracias por el momento que estás viviendo.
Pide la presencia de tus ángeles guardianes y de los arcángeles Uriel, Chamuel, Miguel y Jofiel.
Crea una imagen que represente tu defecto. No temas, recuerda que estás en la compañía de los ángeles y arcángeles. Esa imagen estará en frente tuyo y tú, con seguridad y tranquilidad, le dirás que le agradeces su presencia pues te ha enseñado cosas (tú en tu interior sabes qué), pero que ya no lo necesitas y le dices que se marche ahora. Siente cómo los seres de luz toman esa imagen y la van alejando de tus ojos hasta que no la puedas ver más.
Quizás tengas que repetir este ejercicio varias veces. Hazlo con fe y verás cómo poco a poco irás sintiendo un cambio en tu interior y en la manera en que te sientes.
No pretendas querer cambiar o eliminar todos tus defectos al mismo tiempo o en lapso corto. Todo es un proceso, pero si mantienes la constancia y la voluntad para continuar, la recompensa será grande. Te lo aseguro.